Herramientas digitales para la enseñanza-aprendizaje: oportunidades y retos

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Una de las características definitorias de la sociedad actual es el proceso de globalización, que se manifiesta y repercute en todos los aspectos de la vida, y afecta a los habitantes de todo el mundo, sin importar país o región de procedencia, estrato social, o nivel educativo.

Este fenómeno, profundamente contradictorio, ha logrado, por un lado, desdibujar, con un movimiento de mano, las fronteras de los países, particularmente aquellas de índole cultural, haciendo que todos seamos “iguales” a través de la “democratización” de la difusión y acceso a la información, al tiempo que, por otro lado, acrecienta las desigualdades en acceso a recursos: salud, educación de calidad, alimentos,  y recursos naturales, entre otros; y en todo ello, el desarrollo tecnológico y el acceso a sus productos, ha jugado un papel fundamental.

La educación no escapa al proceso de globalización, ya que tales circunstancias hacen crucial que se defina a nivel internacional una lista de metas para reducir las cada vez más drásticas desigualdades. Así, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura, UNESCO, ha definido un plan de acción conocido como la agenda 2030, que se ha planteado cumplir, para el año 2030, una serie de propósitos con el fin de lograr un desarrollo económico con justicia social y sostenibilidad ambiental (UNESCO, 2019a; UNESCO, 2019c).

Alfabetización tecnológica: un hecho y una necesidad

Más allá del hecho de que uno de tales objetivos sea una educación de calidad para todos, el éxito en la consecución de todos los objetivos implica promover en las personas, desde edades tempranas, una conciencia de ciudadanía global y compromiso con una visión de desarrollo social y ambientalmente sustentable. Debe promoverse una visión de integración entre los intereses individuales y las necesidades del colectivo, lo que implica un cambio de paradigma, y en ese proceso, la educación es fundamental, y el uso apropiado de herramientas digitales para potenciar su alcance es una necesidad.

En la misma línea, en Costa Rica se ha puesto en marcha un proceso de reforma curricular, que ha tomado particular fuerza desde el 2016, con la aprobación de una nueva política curricular (Consejo Superior de Educación, 2016) y se ha visto fortalecido con nuevas políticas en torno al planeamiento didáctico y la evaluación de los aprendizajes (Ministerio de Educación Pública de la República de Costa Rica., 2015)

El corazón de la reforma reside, precisamente, en forman en los futuros ciudadanos las habilidades y destrezas para desenvolverse como ciudadanos mundiales conscientes y responsables con su entorno, destacando en los procesos formativos y evaluativos el logro de habilidades “blandas”, más allá de la adquisición de contenidos, organizadas en cuatro dimensiones: formas de pensar, formas de vivir en el mundo, formas de relacionarse con los otros y herramientas para integrarse al mundo, que, a su vez, se desglosan en habilidades generales.

De forma particular, la dimensión 4: herramientas para integrarse al mundo, busca propiciar la aplicación de tecnologías digitales y el adecuado manejo de la información como medio para la toma de decisiones conscientes e informadas. En consonancia, los programas oficiales de matemáticas contemplan dentro de sus ejes disciplinares la incorporación pertinente y visionaria de tecnologías digitales (Ministerio de Educación Pública de Costa Rica, 2012).

Pero el logro de estas habilidades va más allá de la mera incorporación y uso de las herramientas digitales en clase por parte, casi exclusiva, del profesorado. Para lograr una verdadera apropiación de las tecnologías y su uso de forma objetiva para el manejo oportuno y crítico de la información, es necesario promover procesos de alfabetización tecnológica, que alcancen tanto a docentes y estudiantes como a padres de familia y encargados de los menores.

En resumen, el uso que se haga de dichas herramientas debe permitir al estudiante explorarlas y vivenciarlas, tanto en el aula como en su casa, y a la vez, debe permitir explorar nuevas formas de acercarse al conocimiento, de representar y manipular los objetos matemáticos, y de comunicarse, y de generar evidencias de aprendizaje y autorregular su proceso, con la colaboración comprometida tanto de docentes como de encargados, estructurando verdaderas comunidades de práctica en torno a las tareas escolares (Salas, 2017).

Con ese propósito se enlistan y describen de forma breve, a continuación, algunas herramientas digitales total o parcialmente gratuitas que pueden ser de utilidad a docentes, estudiantes y padres de familia.

A manera de conclusión: oportunidades y desafíos

El uso de herramientas digitales en contextos educativos brinda una serie de oportunidades para docente, estudiantes y padres de familia, que podrían entre otros aspectos, simplificar labores de corte administrativo relacionadas al manejo de calificaciones y agilizar los procesos de comunicación entre los actores del proceso educativo.

Desde la perspectiva del estudiante, el uso de herramientas tecnológicas, particularmente de aplicaciones para celulares o tabletas, propicia la flexibilización curricular, aportando diversidad de medios y recursos para adaptar la clase a los diferentes ritmos y estilos de aprendizaje, a un costo relativamente bajo, dada la cantidad cada vez mayor de aplicaciones gratuitas.

Esto, a su vez, promueve el desarrollo de destrezas y habilidades blandas, como la independencia, impulsando procesos de autogestión y autorregulación, favorecen el trabajo colaborativo, la creatividad, el pensamiento divergente y la resolución de problemas.

Las diferentes herramientas y alternativas para la evaluación, en sus funciones formativa, sumativa y diagnóstica, favorecen el proceso evaluativo en beneficio del alumno, al permitir diversificar y presentar de forma más amena las técnicas e instrumentos evaluativos, obteniendo los resultados de forma casi inmediata, lo que permite una retroalimentación más oportuna.

Desde la perspectiva de los docentes, el uso de herramientas tecnológicas y aplicaciones en línea permite agilizar muchos de los procesos administrativos asociados a su labor, especialmente aquellos relacionados con el componente sumativo de la evaluación, al permitir sistematizar los instrumentos de evaluación y automatizar la asignación de calificaciones.

También permite al docente desarrollar, a su propio ritmo, procesos de actualización en diferentes áreas: métodos y técnica didácticas, evaluación de los aprendizajes; innovar constantemente su práctica educativa, adaptando la gran variedad de herramientas a las posibilidades y diversidad de contextos que se encuentran en el aula regular, y que muchas veces se dificulta atender con recursos tradicionales.

Particularmente en matemáticas, el uso de software geométrico y de cálculo simbólico especializado permite promover de manera más ágil y en poco tiempo procesos de razonamiento relacionados a la visualización y ubicación espacial, el planteamiento de conjeturas y su verificación o refutación, el uso y conexión entre diferentes representaciones de un mismo concepto, y procedimientos de cálculo, entre otros.

Finalmente, los recursos tecnológicos permiten agilizar los procesos de envío y recepción de información entre padres de familia y docentes, y mantener un control cruzado del avance de los estudiantes a lo largo del proceso y no solo la transmisión de resultados al final del mismo, posibilitando la toma de decisiones en momentos oportunos para lograr el éxito del estudiante.

Ahora bien, para maximizar el impacto positivo los resultados de una mediación docente orientada por la tecnología, es necesario superar una serie de desafíos que, como sociedad, se mantienen irresueltos; pues de lo contrario, la implementación de la tecnología en nuestras aulas se convertirá, contrario a lo que queremos, en un factor que promueva la exclusión social.

En este sentido, el primer reto es garantizar el acceso universal al recurso tecnológico en las instituciones, así como una conectividad apropiada que permita al uso de las aplicaciones. Muchos de los recursos digitales son pensados para que el estudiante explore e interactúe por sí mismo, de modo que se propicia el aprendizaje mediante la inmersión del alumno en los entornos o aplicaciones usadas. La pretensión de sustituir una pizarra de tiza o marcador, de modo que solamente el docente interactúe con ellas en la clase, mientras el estudiante toma notas en su cuaderno es, además de ilusa, incoherente con lo que se pretende.

De la mano del punto anterior, es necesario avanzar en el tema de la alfabetización tecnológica, tanto para estudiantes y padres de familia, como para los mismos docentes. Muchas veces los esfuerzos por incorporar el elemento tecnológico en la mediación pedagógica se ven frenados no por la ausencia de dispositivos y conexión, o la imposibilidad de acceder al recurso como tal, sino a la falta de reticencia de los diferentes actores de usar el recurso, acción que se justifica con el pretexto de no tener el conocimiento para su uso y aprovechamiento apropiados.

Finalmente, debemos tener en consideración que la incorporación de recursos digitales en nuestra mediación debe darse de manera planificada y consciente, sin perder de vista que el propósito final es promover y enriquecer los procesos de aprendizaje del estudiantado, no se trata de sustituir la pizarra y el libro de texto por el proyector y la Tablet solo por “vernos innovadores”, y tampoco debe verse el uso del recurso como un sustituto de la mediación docente ni de la interacción de este con los estudiantes.

Referencias

Consejo Superior de Educación. (2016). Política educativa La persona: centro del proceso educativo y sujeto transformador de la sociedad. Obtenido de https://www.mep.go.cr/sites/default/files/page/adjuntos/politicaeducativa.pdf

Ministerio de Educación Pública de Costa Rica. (2012). Programas de estudio en matemáticas. San José, Costa Rica. Obtenido de https://www.mep.go.cr/sites/default/files/programadeestudio/programas/matematica.pdf

Ministerio de Educación Pública de la República de Costa Rica. (2015). Educar para una nueva ciudadanía. Fundamentación pedagógica de la transformación curricular.

Rojas Vargas, A. (2016). Planeamiento del proceso de enseñanza-aprendizaje. San José: EUNED.

Salas, B. (2017). Aportes de la Teoría del Aprendizaje Situado al diseño de Ambientes de Aprendizaje en Matemáticas según la Metodología de Resolución de Problemas: una experiencia desde la clase japonesa. Memorias del VI Encuentro de enseñanza dr ls matemática UNED 2017.

UNESCO. (2019a). La UNESCO y los objetivos de desarrollo sotenible. Obtenido de https://es.unesco.org/sdgs

UNESCO. (2019c). Objetivos metas de desarrollo sostenible. Obtenido de https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/sustainable-development-goals/

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