La tecnología se complementa con la historia en los Programas de Matemáticas

0
139

Cuando se introdujo el uso intenso pero inteligente de las tecnologías en el currículo costarricense de 2012, hubo detractores. Que eso no correspondía con una sociedad donde había limitaciones, había debilidades en pizarras y tiza y aulas, o que no teníamos docentes preparados para enseñar usando tecnologías. Apenas una década después, con una inteligencia artificial galopante, con la afluencia de celulares inteligentes y de infinitas aplicaciones en la web, creo se debe reconocer que la decisión curricular fue visionaria. Y los Programas son claros en que estos instrumentos solo deben utilizarse para propiciar el desarrollo de habilidades y capacidades cognitivas en el escenario. No son un fin en sí mismo. Y como todo medio posee ventajas y presenta riesgos.

Sobre el uso de tecnologías

Plantear como eje curricular el uso inteligente de tecnologías responde a un rezago que el país había tenido tanto en la cobertura de medios tecnológicos como sobre todo a la utilización insuficiente o inapropiada de estos recursos. La tecnología se visualiza como un instrumento que replantea el lugar y organización de contenidos curriculares, los métodos de manipulación de los objetos de aprendizaje y la construcción de aprendizajes con base en estrategias nuevas y de mayor impacto individual y colectivo (interacción superior, tiempos de estudio más flexibles, aumento de recursos).

Su lugar se ajusta a las condiciones de la sociedad moderna: lo que se traduce en una excitativa amplia para usar tecnologías (con diferencias entre áreas) a pesar de que su introducción obligatoria solamente se da en lugares pertinentes. El uso de tecnologías se planteó de una manera gradual. En gran medida se introduce en “el tratamiento de varios tópicos, aumentando su uso con el avance en los años lectivos”. Las indicaciones puntuales, que acompañan la malla curricular para apoyar a los agentes educativos, son un medio central para ofrecer los límites y métodos para usar la tecnología.  Aunque visionarios los Programas son realistas.

El uso de la calculadora se considera “desde la Primaria para corroborar operaciones (cálculo mental, estimación) y como un auxiliar en la resolución de problemas y situaciones contextualizadas”.

Se dio importancia a los instrumentos dinámicos, por ejemplo del tipo GeoGebra: “para facilitar cómputos, para apoyar la visualización de entidades y relaciones matemáticas, para favorecer la experimentación matemática, orquestar comunicaciones, formar redes y matematizar lo real externo.” El currículo propone: Geometría dinámica, Cálculo y representación gráfica (CAS), Simulación de experimentos estadísticos dinámicos.

Otro elemento es el papel relevante de la Internet en varias dimensiones:

  • Indagación, valoración y selección de información pertinente para tópicos mate­ máticos; por ejemplo páginas web con información de situaciones matematizables, censos, mapas Google, figuras, etc.
  • Reforzamiento de aprendizajes de matemáticas mediante sitios especializados con plataformas interactivas.
  • Aprendizajes interactivos y colaborativos en redes virtuales educativas, también mediante plataformas especiales.

Todo esto que visionariamente se pensaba en 2012 ahora se ve potenciado por el desarrollo intenso de la inteligencia artificial.

Pero la perspectiva de presente y futuro se completa con la de desarrollar una visión de la disciplina, entrando a sus raíces históricas. Por eso se introdujo el eje del uso de la historia.

Uso de historia

Se procura crear una perspectiva cultural de la disciplina de las Matemáticas, dotar de rostro humano a los conceptos matemáticos, generar motivación estudiantil, contextualizar conocimientos en situaciones históricas precisas y desarrollar capacidades que el trabajo con la historia apoya (comunicación matemática, establecimiento de conexiones con otras disciplinas o dentro de las mismas Matemáticas). También busca complementar los otros ejes curriculares.

Su fin es declarado:

El impacto más importante del uso de esta disciplina, sin embargo, no se puede observar en relación con habilidades específicas sino más bien en el mediano y largo plazos, pues es poco a poco que se van comprendiendo sus límites y perspectivas.

La Historia de las Matemáticas no sólo ofrece recursos muy valiosos para la acción de aula sino que potencia una perspectiva y una valoración sobre la disciplina, que es relevante para el aprendizaje efectivo y, más aún, para una comprensión culta de las Matemáticas, un imperativo para toda persona en el escenario en que vivimos.

El uso de la Historia de las Matemáticas permite mostrar una “visión humanista de las Matemáticas” y “su carácter de construcción sociocultural”. Sin embargo, no se propone en este currículo como un contenido a evaluar, “para así ofrecer flexibilidad al gestionar su introducción, en un medio educativo nacional donde el uso de la historia de las Matemáticas no ha formado parte relevante de los programas escolares ni de las tradiciones pedagógicas.”

Uso de tecnologías y de historia potencian el cultivo de actitudes y creencias positivas sobre las matemáticas y su enseñanza.

0 0 votes
Article Rating

Ángel Ruiz es especialista en la Historia y Filosofía de las Matemáticas, y en diversos temas de la Educación Matemática, especialmente el currículo.
Tiene más de 300 publicaciones académicas (incluidos 36 libros).
Ha sido conferencista invitado en más de 170 eventos presenciales en 25 países de todos los continentes.
Es el único latinoamericano que ha ocupado durante dos mandatos la vicepresidencia de la Comisión Internacional de Instrucción Matemática ICMI.
Fue durante 8 años miembro de la Comisión de Países en Desarrollo de la Unión Matemática Internacional.
Ángel ha sido presidente del Comité Interamericano de Educación Matemática desde 2007.
Desde 2012 ha sido director/presidente de la Red de Educación Matemática de América Central y El Caribe.

Artículo anterior¿Para qué sirven los ejes disciplinares?
Artículo siguientePara apoyar a los docentes
Angel Ruiz
Ángel Ruiz es especialista en la Historia y Filosofía de las Matemáticas, y en diversos temas de la Educación Matemática, especialmente el currículo. Tiene más de 300 publicaciones académicas (incluidos 36 libros). Ha sido conferencista invitado en más de 170 eventos presenciales en 25 países de todos los continentes. Es el único latinoamericano que ha ocupado durante dos mandatos la vicepresidencia de la Comisión Internacional de Instrucción Matemática ICMI. Fue durante 8 años miembro de la Comisión de Países en Desarrollo de la Unión Matemática Internacional. Ángel ha sido presidente del Comité Interamericano de Educación Matemática desde 2007. Desde 2012 ha sido director/presidente de la Red de Educación Matemática de América Central y El Caribe.
Suscribirse
Notificar a
0 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios