Para apoyar a los docentes

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En el currículo costarricense los conocimientos y habilidades se incluyen con base en la competencia matemática general que se desea potenciar y también estrechamente asociados a las condiciones locales del país.

Eso supuso, por ejemplo, eliminar o ajustar temas tradicionalmente incorporados en los currículos, por ejemplo: varias de las estrategias de factorización algebraica (en la Secundaria), temas diversos de la geometría plana no analítica sobre la circunferencia y el círculo, o incluso las funciones trigonométricas. Tópicos como el máximo común múltiplo o mínimo común divisor, que estaban en el programa de Primaria en el cual los docentes poseen una formación generalista sin muchas Matemáticas, se trasladaron al primer año de la Secundaria, en el que los docentes tienen una especialidad en la enseñanza de las Matemáticas.

Esta visión general, integral, de Primaria y Secundaria, es lo que permite tomar decisiones coherentes. Insisto, cuando se trata el programa de manera separada primaria y secundaria se pierde el sentido integrador de la preparación escolar matemática.

Las habilidades no deben verse de manera desagregada

Una de las orientaciones relevantes para el desarrollo de la acción de aula con este currículo refiere al manejo de los contenidos y las habilidades específicas. No se trata de objetivos operativos que deben trabajarse en el aula necesariamente por separado. Por el contrario, lo conveniente es tratar de integrar las habilidades específicas en todas las actividades de aprendizaje: planeamiento, desarrollo de la lección y evaluación. Por medio de un solo problema es posible abordar varias habilidades.

Este es un asunto crucial: rompe el esquema conductista de los “objetivos programados” al favorecer una gestión integrada de contenidos y acciones de aula. Es una consecuencia directa de asumir la resolución de problemas como enfoque (donde es natural que haya varias habilidades a la vez) y colocar el desarrollo de las habilidades como un propósito (las capacidades trabajan de manera integrada). Al mismo tiempo, favorece la eficiencia en el manejo de los tiempos de lecciones en el calendario escolar, pues el docente podrá concentrar el desarrollo de sus clases, potenciando un desahogo en su labor.

Ligado a lo anterior, con estos programas se busca que se trabajen en el aula menos problemas. Se propone en este sentido menor amplitud y más profundidad. Por supuesto implementar esto depende de varias variables. Por ejemplo, que efectivamente se trabaje la integración de habilidades. Y para eso se ocupa que los instrumentos de planeamiento, evaluación y demás estén alineados. Así como que los tiempos efectivos en las aulas sean los adecuados.

Con esta visión se introduce una mayor flexibilidad para modular la complejidad en función del tipo de alumno.

La estructura de la malla curricular

El currículo facilita indicaciones generales sobre ejes curriculares, procesos y otros aspectos propuestos, pero tal vez una de las características especiales es la estructura de su malla curricular: una columna donde se señala la naturaleza y los alcances de los contenidos que aparecen en las otras columnas. Se ofrecen aquí centenares de ejemplos de problemas, indicaciones para promover los procesos matemáticos, el uso de tecnología, de historia y para potenciar las actitudes y creencias positivas sobre las Matemáticas. Esto es totalmente original en Costa Rica y en la mayoría de los países.

Se añaden también centenares de indicaciones sobre metodología y evaluación para cada área en cada ciclo educativo.

A pesar de la existencia de todos estos materiales desde el mismo currículo, y muchos otros adicionales disponibles, no siempre se han aprovechado en los quehaceres educativos de este país, por diversas razones.

Estos aspectos aseguran una convergencia entre los fundamentos teóricos del currículo y la malla curricular, con una poderosa vocación de apoyo al docente en servicio.

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Ángel Ruiz es especialista en la Historia y Filosofía de las Matemáticas, y en diversos temas de la Educación Matemática, especialmente el currículo.
Tiene más de 300 publicaciones académicas (incluidos 36 libros).
Ha sido conferencista invitado en más de 170 eventos presenciales en 25 países de todos los continentes.
Es el único latinoamericano que ha ocupado durante dos mandatos la vicepresidencia de la Comisión Internacional de Instrucción Matemática ICMI.
Fue durante 8 años miembro de la Comisión de Países en Desarrollo de la Unión Matemática Internacional.
Ángel ha sido presidente del Comité Interamericano de Educación Matemática desde 2007.
Desde 2012 ha sido director/presidente de la Red de Educación Matemática de América Central y El Caribe.

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Angel Ruiz
Ángel Ruiz es especialista en la Historia y Filosofía de las Matemáticas, y en diversos temas de la Educación Matemática, especialmente el currículo. Tiene más de 300 publicaciones académicas (incluidos 36 libros). Ha sido conferencista invitado en más de 170 eventos presenciales en 25 países de todos los continentes. Es el único latinoamericano que ha ocupado durante dos mandatos la vicepresidencia de la Comisión Internacional de Instrucción Matemática ICMI. Fue durante 8 años miembro de la Comisión de Países en Desarrollo de la Unión Matemática Internacional. Ángel ha sido presidente del Comité Interamericano de Educación Matemática desde 2007. Desde 2012 ha sido director/presidente de la Red de Educación Matemática de América Central y El Caribe.
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