¿Por qué no le das vuelta a la clase de matemáticas?

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El término aula invertida  fue propuesto  por Bergmann y Sams (2012), dos profesores  de química que empezaron años atrás a grabar y distribuir vídeos de sus clases para ayudar a aquellos  estudiantes que se ausentaban por enfermedad, actividades deportivas, etc.

El  aula invertida, es un modelo pedagógico centrado en el estudiante, que consiste en deliberadamente  trasladar una parte o la mayoría de la instrucción directa fuera  del aula, para aprovechar el tiempo en clase maximizando las interacciones del profesor con sus estudiantes. Básicamente  invertir un aula es  llevar a cabo lo que normalmente se hace en clase (explicar y comprender el contenido) a la casa y lo que se hacía en casa (realizar prácticas  o ejercicios de profundización), ahora se realiza en la clase. Dicho modelo se basa en la idea de que  la mediación docente es efectiva cuando se hace de manera individual, pero debido a los recursos de las instituciones educativas, esto es imposible de realizar con  una estrategia tradicional. A través de esta metodología el profesor puede dedicar prácticamente todo su tiempo  a interactuar y ayudar a sus estudiantes durante su proceso de aprendizaje, consolidar conocimientos, resolver dudas, aclarar conceptos, guiarlos en la resolución de problemas, entre otras tareas.

Un aspecto fundamental es hacer notar  que el estudiante debe realizar de forma efectiva las actividades extraescolares asignadas,  para ello  se requiere entrenamiento, de modo que, por ejemplo, sean capaces de tomar sus propias apuntes sobre lo que observan en  las actividades planteadas fuera, en casa, y que también sean capaces de recoger todas aquellas dudas e ideas que les vayan surgiendo para luego retomorlas en la escuela. Dicha habilidad es posible desarrollarla a lo largo de varias sesiones.

Los cuatro pilares del  aula invertida o FLIP (utilizando sus siglas en inglés) son los siguientes:

Flexible Environment – Entorno flexible: los educadores reorganizan los espacios de aprendizaje para acomodarlos a una determinada lección o unidad de contenido para apoyar el trabajo de grupo o el aprendizaje individual.

Learning Culture – Cultura de aprendizaje: frente al modelo clásico en el que el docente es la fuente de información, en el aula invertida la instrucción recae sobre el propio alumno y el tiempo de clase se dedica a profundizar los conocimientos y a enriquecer las oportunidades de aprendizaje.

Intentional Content – Contenido dirigido: los maestros seleccionan lo que quieren enseñar y se convierten en curadores de los contenidos y materiales que los alumnos deben estudiar por sí mismos.

Professional Educator – Facilitador profesional: el nuevo rol del profesor es fundamental en el aula invertida para seguir y apoyar el progreso de los alumnos, realimentándolo y evaluándolo. (Bergmann y Sams, 2012, p.6).

En este modelo pedagógico la tecnología no es fundamental, pero es innegable  el papel que juegan las TIC dentro del aula invertida para potenciarla. Las plataformas educativas en línea, redes sociales, blogs, wikis,  sitios de almacenamiento en la nube que permiten compartir y modificar material en tiempo real desde diferentes dispositivos. Lo mismo es posible decir de las aplicaciones para teléfonos inteligentes o tabletas (Apps), que permiten un sin fin de usos. Igualmente son fundamentales las herramientas para crear contenidos propios, como pueden ser las presentaciones, los formularios, archivos de audio, vídeos o informes. Unido a todo lo anterior el creciente número de Recursos Educativos Abiertos (REA), con repositorio casi que de cualquier tema y licencias que permiten modificar y distribuir contenidos de muy buena calidad.

La propuesta de las dos etapas y 4 momentos que propone el actual Programa de Estudios de Matemáticas (MEP, 2012), es posible enriquecerla con la utilización de esta metodología; trasladado el primer y segundo momento fuera de clase (propuesta de un problema y trabajo estudiantil independiente), para desarrollar con mayor tiempo y profundidad la discusión interactiva  y comunicativa,  la clausura y cierre; o la segunda etapa (el reforzamiento, movilización y aplicación de los conocimientos aprendidos). Además, de forma natural permite incluir el eje disciplinar sobre el uso inteligente y visionario de tecnologías digitales.

En el siguiente enlace se encuentra material que puede utilizar para darle vuelta a su clase de matemática: https://recursoslibres.reformamatematica.net/

Ver más información del aula invertida aquí

Referencias bibliográficas

Bennett, B.E., Spencer, D., Bergmann, J., Cockrum, T., Musallam, R., Sams, A., Fisch, K. &  Overmyer, J. (2011). The Flipped Class Manifest. The Daily Riff. Recuperado de: http://www.thedailyriff.com/articles/the-flipped-class-manifest-823.php

Bergmann, J. y Sams, A. (2012). Flip Your Classroom: Talk To Every Student In Every Class Every Day. Washington, DC: ISTE.

García, V. y Quijada-Monroy, V. (2015). El Aula invertida y otras estrategias con uso de TIC. Experiencia de aprendizaje con docentes. Recuperado de: http://somece2015.unam.mx/MEMORIA/57.pdf

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