Retrospectiva: la reforma que Costa Rica inició en el año 2012

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En la comunidad internacional de Educación Matemática se ha hablado bastante de reformas curriculares, sin embargo no había sido común tener en su foco a los países en vías de desarrollo. No obstante, en el Estudio 24 del ICMI (ICMI es la Comisión Internacional para la Enseñanza de las Matemáticas, la principal organización de esta disciplina en el mundo) publicado en el 2023, por la editorial Springer, hay una inclusión de situaciones en el mundo en desarrollo. Ya retomaremos en otro artículo algunos de los elementos planteados en ese estudio que pueden ser interesantes para la comunidad educativa de Costa Rica. Vamos a comenzar, por ahora, a hablar de lo que ha acontecido en suelo costarricense.

En general, en las reformas curriculares, existen diferencias de partida si una sociedad posee o no la mayoría de sus aulas en buen estado, si la preparación docente es de cuatro o cinco años o si es de dos, si hay o no oportunidades dentro de una jomada laboral para hacer investigación o involucrarse en procesos de capacitación. No es lo mismo hacer cambios educativos en una nación homogénea o en una partida por desigualdades socioeconómicas graves. Siempre la vida es territorio para las contingencias, pero hay más de éstas en unos países que en otros.

Para los reformadores educativos de un país en vías de desarrollo no es posible pensar en estrategias simplemente lineales, acabadas, homogéneas y secuenciales. Se deben tomar en cuenta muchas dimensiones simultáneas, y una en especial: la política. No sólo se trata de asegurar una voluntad gubernamental, sino de entender que un texto curricular nunca morderá la realidad si no se concibe a priori en función de esa realidad. La determinación y el dimensionamiento de contenidos, enfoques, métodos, prioridades curriculares plantean una ecuación de diversas variables que debe colocarse en un escenario preciso, y no puede estar exenta de las otras dimensiones que asegurarían su implementación, como las acciones en la preparación inicial y continua de los docentes, la aportación de recursos apropiados y, algo decisivo, la construcción de una base social comprometida con los cambios, capaz de superar obstáculos y dar continuidad a la reforma más allá de las contingencias inevitables.

Por supuesto, se requiere identificar y modular con experticia los hallazgos y experiencias buenas o malas que proporciona una Educación Matemática que se ha asentado en los últimos 70 años ya también como ciencia y no sólo como un arte o una profesión. Hay conocimiento. No obstante y como en toda reforma que afecte los pliegues íntimos de una sociedad, para su éxito se invoca una perspectiva de la praxis. Es decir que el currículo se diseñe pensando en su implementación, a pesar de todas las vicisitudes imposibles de prever a priori.

El 21 de mayo del 2012, el Consejo Superior de Educación de Costa Rica aprobó nuevos programas de Matemáticas, modificando así currículos elaborados en lo esencial en 1995-1996 y que habían incorporado algunos pequeños cambios en los años 2001 y 2005. Los nuevos programas empezaron a instalarse en el 2013 en un proceso gradual que tomó varios años. De esta forma, podemos decir que entre el 2016 y 2017 toda la educación preuniversitaria de Costa Rica debería estar siguiendo este currículo. Desde el mismo 2011 el país invirtió en procesos de capacitación y creación de recursos múltiples que apoyaran su implantación. Hasta el 2018 progresó bastante, aunque de manera desigual en las regiones. No todas las capacitaciones tuvieron las condiciones apropiadas, ni la utilización de los recursos había sido general, a pesar de estar siempre disponibles. Pero hubo avances importantes. Del 2018 al 2021, el “apagón educativo” lesionó el proceso de implementación. Y desde entonces no se ha podido retomar. Algunas generaciones de estudiantes e incluso de docentes han visto lesionado su proceso de preparación. Lo que sigue es incierto aun y dependerá mucho de lo que se haga en el sistema educativo general en los siguientes años.

Y por supuesto, aunque estos programas no han tenido todo el tiempo y condiciones para lograr su mejor implementación, no dejan de existir voces que piden cambios y nuevos programas, sobre todo guiados por pulsiones políticas o visiones de grupos y pequeños feudos que existen dentro de los agentes educativos. Esperamos que sobre esto haya reflexión seria y debate inteligente y positivo, para bien del país.

No obstante, por lo pronto, debe resaltarse que en Costa Rica se ha dado una experiencia de cambio curricular y de reforma educativa muy importante, que ha incorporado elementos novedosos no sólo en el diseño curricular sino en la implantación, tocando diversas dimensiones de los quehaceres educativos. Y un proceso que recoge la aprobación de expertos en el nivel  internacional. A veces se puede perder de vista la innovación y la calidad de lo que se ha logrado en Costa Rica, cuando no se expresa con claridad una y otra vez. Al fin y al cabo somos seres de memoria corta. Por eso en este Blog insistiremos, recordaremos, resumiremos algunas ideas para beneficio de la comunidad educativa nacional. Lo haremos en una sucesión de artículos.

Esta experiencia puede ser de interés tanto para todos los protagonistas educativos y sociales o políticos de este país, cuyas acciones se encuentran en movimiento y cuyo resultado aun nos parece incierto, así como para la comunidad internacional en la Educación Matemática.

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Ángel Ruiz es especialista en la Historia y Filosofía de las Matemáticas, y en diversos temas de la Educación Matemática, especialmente el currículo.
Tiene más de 300 publicaciones académicas (incluidos 36 libros).
Ha sido conferencista invitado en más de 170 eventos presenciales en 25 países de todos los continentes.
Es el único latinoamericano que ha ocupado durante dos mandatos la vicepresidencia de la Comisión Internacional de Instrucción Matemática ICMI.
Fue durante 8 años miembro de la Comisión de Países en Desarrollo de la Unión Matemática Internacional.
Ángel ha sido presidente del Comité Interamericano de Educación Matemática desde 2007.
Desde 2012 ha sido director/presidente de la Red de Educación Matemática de América Central y El Caribe.

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Angel Ruiz
Ángel Ruiz es especialista en la Historia y Filosofía de las Matemáticas, y en diversos temas de la Educación Matemática, especialmente el currículo. Tiene más de 300 publicaciones académicas (incluidos 36 libros). Ha sido conferencista invitado en más de 170 eventos presenciales en 25 países de todos los continentes. Es el único latinoamericano que ha ocupado durante dos mandatos la vicepresidencia de la Comisión Internacional de Instrucción Matemática ICMI. Fue durante 8 años miembro de la Comisión de Países en Desarrollo de la Unión Matemática Internacional. Ángel ha sido presidente del Comité Interamericano de Educación Matemática desde 2007. Desde 2012 ha sido director/presidente de la Red de Educación Matemática de América Central y El Caribe.
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