Los damnificados de la actual crisis educativa costarricense

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El sistema educativo costarricense ha venido atravesando una importante crisis producto de múltiples causas. Los informes del Estado de la Educación han señalado diferentes factores que han venido afectando el desarrollo educativo del país. Por ejemplo, para el 2017 en el Sexto Informe, entre otras cosas se menciona (PEN, 2017):

  • Un lento incremento en las coberturas de la educación diversificada.
  • Un bajo logro educativo en noveno año que limita que más jóvenes logren terminar la secundaria.
  • Los resultados en PISA ubican a Costa Rica muy lejos de aquellos países que se encuentran apenas en el promedio de la OCDE.
  • Las reformas curriculares que se han venido gestando dependen de importantes cambios en la formación docente.
  • Se requiere de un cambio en la forma en que se desarrolla la actividad en las aulas.

Por otro lado, un factor relevante para este análisis, consiste en que para el año 2018 Costa Rica estaba situada entre los 10 países más desiguales del mundo (Monge, 25 de julio 2018), lamentablemente nuestro sistema educativo ha sido uno de los factores para que esta situación se haya venido acentuando con el tiempo; debido a que a mayor nivel educativo en la población mayor equidad y justicia social se presenta, pero para el 2017 Costa Rica todavía estaba lejos de esto, tal como lo cita la OCDE (2017).

Desafortunadamente, para el período comprendido entre los años 2018 y 2020 ha traído otros aspectos que vinieron a abonar negativamente en la desigualdad educativa. Las huelgas de educadores y manifestaciones estudiantiles en los años 2018 y 2019, así como de la pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2 en el 2020 y lo que va del 2021, son eventos que están generando un ensanchamiento aún mayor de la brecha social en educación, que puede traer consecuencias dramáticas para el bienestar social del país.

En primer lugar, la huelga del 2018 provocó que, en las instituciones públicas, prácticamente la segunda mitad del curso lectivo de ese año no se impartiera, esto dejó fuertes consecuencias en el aprendizaje de conocimientos y la adquisición de habilidades por parte de los estudiantes. Al respecto en el Sétimo Informe del Estado de la Nación 2019 se indicó:

…la suspensión del servicio educativo por la huelga afectó directamente a hogares vulnerables, que no tienen más opción educativa para sus hijos que no sea el sistema educativo público. Para este grupo la huelga significó una interrupción completa del proceso de aprendizaje que difícilmente pueda ser revertida (PEN, 2019).

Estudios realizados han demostrado que los estudiantes expuestos a huelgas prolongadas, en el largo plazo tienen peores condiciones laborales y están más expuestos al desempleo (Jaume y Willen, 2017). En el mediano plazo, estos jóvenes tienen más probabilidad de caer en el grupo ni-ni (ni estudia ni trabaja); con respecto a quienes no están expuestos a estas huelgas prolongadas. Esta situación se complicó aún más debido a huelgas intermitentes de educadores, y a movimientos estudiantiles apoyados por transportistas durante el 2019. Estos acontecimientos afectaron directamente a la educación pública, porque mientras la mayoría de las instituciones educativas públicas suspendió total o parcialmente lecciones durante muchos meses, las instituciones privadas continuaron con el desarrollo normal de su actividad educativa.

Para el 2020, sin que el Ministerio de Educación Pública (MEP) hubiera establecido una estrategia adecuada para enfrentar la crisis de los dos años previos, debió suspenderse el curso lectivo a mediados de marzo a consecuencia del virus SARS-CoV-2 y la pandemia por COVID 19. No fue sino hasta mediados de abril cuando, por medio de la estrategia de mediación pedagógica denominada “aprendo en casa”, se reinició mediante el uso de recursos tecnológicos, acciones a distancia y una disminución de contenidos en todas las disciplinas. Sin embargo, en la implementación de esta estrategia privó la improvisación y la buena intención de muchos actores y careció de una evaluación sistemática de los resultados. Chaves (2020) señala algunos aspectos que marcaron diferencias entre sectores sociales durante el 2020; entre ellos:

  • Docentes y estudiantes de zonas urbano-marginales y rurales no tuvieron la misma oportunidad de conexión que zonas más céntricas y con mayores posibilidades.
  • Estudiantes con menores recursos económicos, vieron limitadas sus posibilidades de tener una comunicación virtual directa con los centros educativos y con los docentes, y dependían solamente de algunos materiales impresos.
  • Estudiantes de instituciones privadas mantuvieron una mayor cantidad de tiempo en la interacción con los docentes, y también una mayor dedicación de tiempo al trabajo independiente respecto a los estudiantes de las instituciones públicas.

Entonces, aunque los eventos que ha enfrentado el sistema educativo costarricense en los últimos tres años han afectado drásticamente el aprendizaje de los jóvenes, este efecto no es uniforme en todos los sectores sociales y regiones del país, sino que pareciera que los sectores más pobres, especialmente provenientes de zonas rurales y urbano marginales se han visto más afectados.

Para el curso lectivo del 2021, todavía en pandemia, el MEP ha iniciado con una combinación de clases presenciales y a distancia. Grandes esfuerzos se han realizado para iniciar con clases presenciales; pero las circunstancias de la pandemia han provocado que se priorice el respeto de las normas sanitarias, y que los aspectos meramente académicos no se hayan podido planificar con la rigurosidad y los requerimientos necesarios para revertir los problemas acumulados en los tres años previos. El problema es que pareciera que el MEP no esté realizando algo diferente, desde el punto de vista académico, que ofrezca la oportunidad para que aquellos estudiantes que fueron más afectados por la crisis de los años previos puedan lograr conocimientos y habilidades académicas que les permita, al menos, suplir algunas de las carencias con que llegan al 2021. Entonces, como dijo Albert Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.”. Por esta razón, se considera que durante este año el problema continúe aumentando.

En síntesis, la pandemia ha afectado en forma desigual a los ciudadanos costarricenses. Los datos demuestran que, desde el punto de vista sanitario, la edad y ciertas condiciones preexistentes hacen a los ciudadanos más o menos vulnerables a la enfermedad; pero en términos económicos y sociales, los efectos han sido dramáticos, especialmente para los sectores más desposeídos. Para revertir esta situación, la educación debería ser un factor clave; tal como lo ha señalado la UNESCO la forma más eficiente de reducir la pobreza es la educación. Desafortunadamente, la crisis del sistema educativo nacional de los últimos tres años (2018-2020) y que pareciera mantenerse para el 2021, lo que ha venido a provocar es un mayor ensanchamiento en la brecha educativa entre los sectores sociales y regiones del país. Entonces, son estos sectores los mayormente damnificados de la actual crisis educativa. Por esta razón, las autoridades políticas y educativas del país, deberían declarar Emergencia Nacional a la educación pública del país y establecer un plan de acción que venga contribuir para que aquellos sectores que han venido perdiendo competitividad y favoreciendo la desigualdad educativa, puedan optar por una verdadera educación de calidad que les ayude paulatinamente a superar sus limitaciones académicas, sociales y económicas, en caso contrario la desigualdad social continuará aumentando y seguiremos ganando puestos entre los países más desiguales del mundo.  

Referencias bibliográficas:   

Chaves, E. (2020).  Crisis del sistema educativo costarricense a consecuencia de las huelgas y la pandemia: efectos en la alfabetización estadística.  Cuadernos de Investigación y Formación en Educación Matemática. 2020. Año 15. Número 19. P 54–72. Costa Rica https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/cifem/article/view/45219

Jaume, D. y Willén, A. (2017). The Long-run Effects of Teacher Strikes: Evidence from Argentina. Documento de Trabajo Nro. 217. https://www.cedlas.econo.unlp.edu.ar/wp/wp-content/uploads/doc_cedlas217.pdf

Monge, B. (25 de julio de 2018). Costa Rica en el top 10 de los países más desiguales del mundo. Semanario Universidad. https://semanariouniversidad.com/opinion/costa-rica-en-el-top-10-de-los-paises-mas-desiguales-del-mundo/

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), 2017. Educación en Costa Rica: aspectos destacados, 2017. http://www.rectoria.ucr.ac.cr/site/wp-content/uploads/2017/08/aspectos-destacados-2017.pdf

Programa Estado de la Nación (PEN) (2017). Sexto Informe Estado de la Educación. San José, Costa Rica. https://www.estadonacion.or.cr/educacion2017/assets/ee6-informe-completo.pdf

Programa Estado de la Nación (PEN) (2019). Sétimo Informe Estado de la Educación. https://estadonacion.or.cr/wp-content/uploads/2019/08/Estado-Educacio%CC%81n-RESUMEN-2019-WEB.pdf

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